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Andrea Cabel

Estudiante de la especialidad de Literatura hispánica en la PUCP.  Ha sido becaria de la Universidad de Burgos (España) donde estudió temas de Literatura Medieval Española y realizó un proyecto de investigación. La revista La tortuga ecuestre le dedicó un número a sus poemas. También ha publicado en la revista Pelícano y en la revista Casa de citas así como en la revista australiana Noise donde participará de la selección de poesía hispanoamericana contemporánea que prepara para abril de este año. Ha publicado algunos poemas en la revista Voces de Madrid y asimismo, publica en diversas revistas de Internet como La siega (Barcelona), Divague (Argentina), Décimas (Perú), Letralia (Venezuela). Actualmente pertence al staff de asistentes de docencia del curso de Teatro de la PUCP,  integra el comité editorial de la revista Ginebra Magnolia y está preparando su primer libro de poemas.

Primer Poemario de Andrea Cabel: " Las Falsas Actitudes del Agua"

Tienda Virtual: QuipubookstoreTu Librería Virtual

 


Poemas de Andrea Cabel
Edición especial Grupo Décimas

LEJANAS

(Como todo lo demás, a Maider)

Dos mujeres caminan por la calle.
Sugiriendo efecto mariposa, terremoto y oleaje inmenso,

Se ven los trajes y se distinguen parecidas.

Se reconocen fácilmente entrelazadas, como instancia plural,
Y recordando el evangelio del padre rojo MUDO blanco
SORDO amarillo /AmARilLlo/,
Se toman de la mano, y lo dejan todo, despegando

dejando atrás la selva en naturaleza muerta,
y se sienten todas, todas lejanas
unidas en puente infinito transparente como cielo
trasgredido, como ese mismo cielo de alas

y como nuevo poder de Poseidón mariposa,
que cuenta el infarto dolor desfigurado de la cara parto tuya,
mía
-de ambas-
Ellas, cobijadas pronto en su cielo nuevo de alas convexas,
se cuentan, a escondidas del padre, los cabellos y
se destruyen las llagas lamidas,

se destruyen cada trozo que vivo late y ascienden al cuarto piso

a la noche oscura de la mariposa empinada,
en donde también, sin querer,
las escaleras infinitas
se convertían en las manos nudosas
de las madres que las buscaban a lo lejos,
como ratas en las infantes esferas espartanas
que buscaban descolgar al sol, y obligarlo a confesar,

obligarlo a contar la historia de la rosa en el cabello mío,
que ahora impura,

yace en el tuyo, haciendo del mundo,
un jardín
a
oscuras.

--2--


Notamos, ambas – y varias en dúo unísono-,
que mi complejo repta obeso mi rojo incansable,
convirtiéndose por fin en la luz delatora entre mis dientes,
Por ser el auténtico desahogo de mis falanges
al mundo intrépido de mi digestión.

Al mundo que engulle sin pensar, que se atosiga pensando,
Que destroza vidrios cuarzos que persiguen los espejos que hablan
Los ecos sonrojados en labios moviéndose en vestimenta blanca,
De vestido encuadernado cuadriculado blanco amarillo,
Y a las manos de mama mutilando mis esbozos recuerdos.
Mis esbozos de torpes centímetros de paso avanzado,
De piernas que buscan al trozo de luna caído
fracturado en imposible plana playade Naplo
Para que oráculo le responda, le conteste, cómo deglutir colina de arroz,
Cómo congestionar puré de papas en dientes diminutos
de falanges tan inmensas, en cuerpo materia
en cuerpo inerme sufriente por injertos de polímeros que nutren como
trozos de pedacitos inasibles
en extraño poder que debilita
que solo quita, que deshace

mi fuerza]

Es tocar el cielo,
Poner un dedo sobre el cuerpo humano.
Novalis

/Cinco y cuarenta i tres/

Mi cuerpo es un pasillo de madrugada,
un fantasma crudo que llora por las ojeras de tus ojos negros,
por las espinas de tus brazos flacos
y que respira cañazo y orujo como hora de cenar.

Mi cuerpo recuerda siluetas
Recuerda pájaro hombre que persigue al sol,
y que sin querer se duerme a tu lado luna,
como toro en Soledad.

Tu cuerpo es un sonrojo que en mi pasillo translúcido
se mira,

Y entonces aquellos ojos, son mis ojos
son noche como gato,
como bestia amarga,
que te sigue, y acosa y que luego,

Se va]

Mi Padre, es

una vertiginosa cavidad, empapelada de rústicas barbas

a z u l e s].

Un gran oído sordo, que sucumbe egoísta,

como una huella errante entre ninfas infinitas,

como el profundo grito de un ahogado

que danza cruel las penas cantadas,

y que resuena, como eterno estruendo,

el despojo de las plateadas canas de su augurio infalible

para darme como aguja en el pajar de mis bucles castaños

una

brújula de ojo constelado,

una

única esfera absoluta que controle, a lo lejos, mi paso.

Un papel de arroz en cuadrado perfecto,

Como infinito espacio blanco que se hace ejercicio de origami

 

Como cuerpo que aguanta y que abriendo la ventana de su voz,

Destila túnel con luz de sensaciones esperando reflejo,

 

Empañada como aliento en el espejo que te mira,

En estigma de sangre lejana que palpita en cuarto de alas blancas

 

Que destroza noventa ángulos perfectos que se piensan a si mismos, recordando,

Como flor de loto que de afuera para adentro, grita empapada

Que ha sido solo un sueño,

 

Y que es imposible, que estoy equivocada, que sus ojos,

No son -no- no son de este mundo

 

Luego, papel de arroz en triangulo rectángulo

Como figura de llanto sentado,

 

Como César dudando con un gesto en la mano que el sostiene todita

Toda la tristeza

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