Cuando murió mi abuelito me dio una gran tristeza a mis escasos diez años; a partir de la muerte de mi abuelo, tuve todo un año de tristeza. Después de ese año todavía no había podido superar la pena, aunque todo parecía normal, un día estaba triste al otro alegre, cuando escuchaba canciones me daban ganas de llorar y no sabía porque, no podía dormir y a pesar de que era inteligente no tenía un buen desempeño escolar, pero pensaron que se debía a mi pereza, nadie pensó que lo que tenía era una depresión.
Desde el momento que mi abuelito murió cambie mi manera de ser, mi mami pensó que mi mal humor se debía a la edad "difícil" por la que pasan todos los niños y niñas y que toda mi conducta era porque tenía un carácter un poco complicado, insisto nadie pensó en la depresión como la causa de mi cambió de actitud.
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A los 23 añitos, empecé a no comer estaba re flaca lo menos que llegue a pesar era 43 kilos o comia en exceso, llegaba a las tres de la tarde de trabajar y me encerraba en mi cuarto a dormir hasta el día siguiente, me sentía realmente mal, sentía que me tapaban la boca y me tiraban a un barranco y que tenía que agarrarme de algún lado para no caerme en el precipicio y llegar al fondo.
Estaba asustada porque no sabía que me pasaba, tenía miedo de hacerme daño. Quería gritar, pedir auxilio y no podía, después de eso mejore y después me puse peor quería renunciar a mi trabajo. Hasta que me llevaron al psicólogo y me dijo que lo que tenía era una DEPRESIÓN que la arrastraba desde hace tiempo.
Cuando mi hermana se enfermo recai nuevamente,. la lucha por vencer a la depresión fue muy dura, enfretarme a mis propios sentimiento fue dificil y más áun revivir los momentos dolorosos
que he vivido, a veces como la sicologa me hacia hablar de cosas que no quería hablar por que me causan mucha pena, ya no queria ir a las citas y un amigo me llevaba de las orejas, pero una vez que superas el primer impacto de enfrentarte con tus emociones la citas se vuelven más faciles.
En la actualidad, tengo 27 años, y llevo muchos años en terapia, pero puedo decir orgullosa que soy una ganadora, que luche y vencí a la depresión, que aprendí a enfrentarme a los problemas, a elegir parejas que no me hagan sufrir, a sacar todo el rencor que había dentro de mi sin lastimarme, ni lastimar a otros, aprendí a perdonar a todos los que me hicieron de daño porque gracias al dolor soy más fuerte y mejor persona.
Ahora soy una persona feliz con lo que soy, con lo que hago, con muchos proyectos y sueños.
Esta es una de las cosas feas que me han pasado en la vida, la escribo para aconsejarles a todas las personas que si tienen una tristeza profunda y ven que no se va con el paso del tiempo acudan a un profesional que pueda ayudarlos a superar su pena y a los padres que observen mucho a sus hijitos cuando pierden a un ser querido, cuando hay divorcio en casa o hay violencia en el hogar porque los niños son como esponjitas absorben todo y pueden tener una depresión sin que nadie se de cuenta.
Escríbanme para poderlos ayudarlos, siempre es bueno tener con quien conversar cuando uno esta triste, ganémosle la batalla a la depresión.
¡Si se puede!
Saludos,
Garabato
lindogarabato@gmail.com 